La Alpujarra
La Alpujarra »Para ello mantenía frecuentes comunicaciones con los alcaides y alfaquíes de la corte marroquí y de Argel; les halagaba enviándoles regalos de dinero y esclavos, y recibía en torno refuerzo de aventureros y armas de buena calidad. Para animar a los suyos, circuló una proclama en que aseguraba que su amigo ALUCH-ALÍ, gobernador de Argel, y ABDALÁ el Jerife, preparaban una poderosa escuadra, con cuyo socorro era infalible la victoria. Para dar impulso a la guerra y satisfacer la ambición de los fogosos guerrilleros que militaban bajo sus banderas, organizó una especie de gobierno civil y militar.