La Alpujarra
La Alpujarra Los árabes corrompieron el nombre de Solaria y llamaron a la Sierra Nevada, ora Solair, ora Xolair; mientras que los españoles cristianos de la Edad Media, entre ellos D. Alonso el Sabio, descompusieron erróneamente el Solair de los moros y apellidaron a aquella cordillera la Sierra del Sol y el Aire (Sol-air)[52].
«Maravilla de la tierra, de donde brotan treinta y cuatro ríos y arroyos», llámala el gran poeta mahometano-andaluz lbn-Aljathib, en la introducción a la Yhatha. «Madre de Andalucía», la llamé yo en la primera parte de este libro. «Venere genitrice» la llamo ahora en italiano…, y continúo.
* * *
A la izquierda del Mulhacén gallardeaba el Picacho de Veleta, virrey de Lanjarón y de Órgiva; señor feudal de Granada; presunto heredero de la corona de la Sierra, y digno ciertamente de su tratamiento de Alteza (¡era tan alto!), así como el Mulhacén (por ser mayor) merecía a todas luces el de Majestad. (Major vel magis, sive magé).
Otras respetables cumbres descollaban en la gigante cadena: verbigracia, la Alcazaba, Tajos Altos, la Caldera, el Cerro de los Machos, el Pico del Almirez, etc.