La Alpujarra
La Alpujarra La divisoria de las aguas había quedado atrás. Todas las vertientes iban ya al Mediterráneo, y la misma Diligencia, como rindiendo también vasallaje al mar, distante todavía nueve leguas, empezaba a rodar cuesta abajo, con gran contentamiento de las mulas.
Del flanco de la Sierra, que siempre veíamos a nuestro lado izquierdo, y que ya no era tan árido y monótono, manaban lucientes chorros de agua cristalina, los cuales se repartían luego por los entrecortados barrancos del otro lado de la carretera, esparciendo doquier vegetación, vida y hermosura, como silfos bullidores ganosos de engalanar y enriquecer la comarca…
El panorama era cada vez más amplio a nuestro frente y nuestra derecha… La temperatura se había dulcificado mucho… Entrábamos en el Valle, llamado así por antonomasia en toda la provincia…
Y tan cierto era que en el Valle habíamos entrado, que pocos momentos después estábamos en el Padul.
Lámina II
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El Padul (donde se releva tiro) es una rica villa de 3235 habitantes, sobre nacimiento o muerte más o menos, perteneciente ya al partido judicial de Órgiva, y el primer pueblo del Valle de Lecrin.