Bajo las lilas
Bajo las lilas —No sé qué dirÃa Thorny si te oyera llamarlo «pequeño». Tiene catorce años y cada dÃa está más alto. A mà me parece un niño porque tengo casi diez años más que él. Cuando lo veas, no deben atemorizarte ni sus piernas largas ni sus grandes ojos: está demasiado débil para causar daño alguno, y sólo procurarás no incomodarte si te manda demasiado.
—Estoy acostumbrado a ello. Tampoco me enojaré si me grita o me tira algo por la cabeza —aseguró Ben recordando su última experiencia al lado de Pat.
—Puedo prometerte que tal cosa no ocurrirá, y estoy segura de que Thorny te querrá. Le he contado tu historia y está ansioso por conocer al «muchacho del circo», como te llama. El alcalde Allan dice que puedo confiar en ti y eso me alegra, porque de lo contrario, me habrÃa dado mucho trabajo encontrar lo que necesitaba. Tendrás buena comida y buena ropa, excelente trato y conveniente paga si resuelves quedarte conmigo.
—Está decidido: me quedaré con usted hasta que papá venga a buscarme. El alcalde le ha escrito a Smithers, pero no ha recibido aún ninguna contestación. Como están de gira, pasará mucho tiempo antes de que lleguen noticias —respondió Ben, quien ante tan magnÃfica proposición que le acababan de hacer, tenÃa menos impaciencia por partir.