Bajo las lilas
Bajo las lilas En el único punto en que jamás lograban ponerse de acuerdo era en el que se refería a las piernas, cosa que provocaba la risa de la señorita Celia, quien los veía discutir esa cuestión con gran seriedad y calor. Thorny insistía en que Ben era patizambo. A Ben le disgustaba el epíteto y manifestaba que las piernas de todo buen jinete debía ser ligeramente curvas, y quienquiera que supiese algo sobre el particular estaría de acuerdo con él y reconocería que eso era una necesidad y un signo de belleza.