Bajo las lilas
Bajo las lilas —Un gusano. Pero a mà no me gustan los gusanos. En cambio me agrado esa planta por lo verde y bonita. A Thorny también le gustan las hojas raras —recordó Bab concluyendo de peinar sus trenzas.
—Pero éstas no deben gustarles ni a ti ni a él porque son venenosas. ¿No te habrán envenenado ya? Por las dudas, no las vuelvas a tocar. Las plantas que crecen en los pantanos son malas. Asà lo aseguró la señorita Celia. —Y Ben comenzó a mirar ansiosamente a su amiguita quien se miraba las manos sucias asustada. Luego preguntó muy preocupada:
—¿Crees tú que me enfermaré antes de ir al circo?
—No. Tengo entendido que el efecto sólo se siente al cabo de dos o tres dÃas. Pero entonces es terrible…
—Poco me importará si antes he conseguido ver esos curiosos animales. Vamos pronto y no bacas caso de malas hierbas —aconsejó Bab más tranquila, pues la felicidad del presente era lo único que conmovÃa su juvenil y despreocupado corazoncito.