Bajo las lilas
Bajo las lilas No hubiese sido posible decir cuál de los dos bandos trabajaba con más ahÃnco, ya que los muchachos se reunÃan frente a la escuela a levantar la barricada antes de que comenzaran las clases y las niñas se quedaban luego de finalizadas las tareas del dÃa para echar abajo hasta el último obstáculo puesto durante el recreo de la tarde. Y los muchachos podÃan oÃr los gritos y risas de las niñas, el ruido de los leños al caer y cómo se venÃa abajo la barrera tan levantada. Después, cuando las niñas entraban sonrosadas, sin aliento pero triunfantes, los varones salÃan corriendo a reconstruir la barrera y trabajaban afanosamente hasta dejarla firme y fuerte.
De este modo se divertÃan, y los únicos que salÃan un poco mal parados de aquellos juegos eran los dedos, que a veces se llenaban de astillas, los zapatos y los pobres leños zarandeados. Pero algo más resultó de aquel juego: fue hecha la paz entre dos de los participantes.