Detras de la mascara
Detras de la mascara —¡Otra, otra! —exclamó sir John. Los jóvenes que representaban al par de Roundheads, deseosos de unirse al aplauso general, pidieron la repetición de la escena.
—Os ha delatado un crujido, y ya hemos encontrado y matado de un disparo a esa joven tan hermosa, que ahora yace moribunda. Esa escena quedará estupenda. Pruébela, señorita Muir —propuso uno de los jóvenes. Y con un largo suspiro, Jean obedeció.