Hombrecitos
Hombrecitos Los niños estaban distraidÃsimos y se entretuvieron durante la cena, oyendo el relato de las aventuras de Nan; porque un perrazo salió a ladrarle, un hombre se rió de ella, una mujer le dio nueces, y el sombrero se le cayó al arroyo, al detenerse a beber.
—Imagino —dijo papá Bhaer a su esposa, media hora después— que vas a estar bien ocupada con Nan y Tommy.
—Seguramente necesitaré algún tiempo para educar a la niña; pero tiene tan nobles sentimientos y es tan generosa que la quiero y la querrÃa aun cuando fuese más traviesa de lo que es —contestó tÃa Jo, señalando a la chicuela que distribuÃa pródigamente a los muchachos casi todos los juguetes contenidos en la caja de cartón.