Hombrecitos
Hombrecitos P.S. — El señor Bhaer envÃa su más afectuoso saludo.
P.S. — La señora Bhaer también le enviarÃa su más afectuoso saludo, si supiera que le he escrito.
P.S. — Papá me va a regalar un reloj el dÃa de mi cumpleaños. Estoy contentÃsimo, porque asà sabré la hora que es, y no llegaré tarde a la escuela, como ocurre ahora.
P.S. — Espero verla pronto. ¿No desea mandarme a buscar? —T. B. B.
Como cada postdata era recibida con una carcajada general, cuando llegó a la última, Tommy exhaló ruidoso suspiro y se sentó muy satisfecho.
—ConfÃo en que esa anciana y excelente señora seguirá viviendo a pesar de esa carta —murmuró el maestro, reprimiendo la risa.
—Ignoraremos la última postdata. Ya tiene la pobre señora bastante con la carta, sin necesidad de una visita de Tommy —contestó tÃa Jo, al recordar que la abuela debÃa guardar cama después de las visitas de su revoltoso nieto.
Dick y Dolly no escribÃan, pero observaban las costumbres de los animales y las relataban fielmente.