Los Muchachos de Jo
Los Muchachos de Jo ―La verdad es que no se sabe de fijo…, pero desgraciadamente los indicios son desfavorables. Los náufragos recogidos dicen que vieron a Emil con el capitán poco antes de hundirse el barco.
Aunque se resistÃa a creer en un fatal desenlace, Jo estuvo a punto de desmayarse por la impresión recibida.
Luego, pareciéndole imposible que a Emil le pudiera suceder nada grave, se aferró a la esperanza a pesar de que cada dÃa que pasaba eran menores las posibilidades favorables.
Las muestras de pesar que los Bhaer recibieron fueron tantas, tan sinceras y de tan variada Ãndole, que les conmovieron profundamente. Les demostraban que habÃan sabido granjearse la estima de todas las personas del pueblo.
Pero, aunque procuraron soportar la pena con resignación, les costaba hacerse a la idea de la pérdida de Emil, el jovial y cantarÃn muchacho, Ãdolo de todas las chicas.
Especialmente Jossie llegó a estar casi enferma, obsesionada dÃa y noche por la escena del naufragio. Una carta de la señorita Cameron, diciéndole que esa primera tragedia en su vida habÃa de tomarla como una lección, la hizo reaccionar favorablemente.