Mujercitas
Mujercitas —Si promete devolvernos la visita en cuanto esté recuperado.
—Asà lo haré.
—Buenas noches, Laurie.
—Buenas noches, Jo, buenas noches.
Cuando Jo terminó de relatar las aventuras de la tarde, todos los miembros de la familia sintieron ganas de visitar al muchacho. Aquella casa tenÃa un atractivo distinto para cada una. La señora March querÃa hablar de su padre con el anciano señor que todavÃa le recordaba, Meg soñaba con pasear por el invernadero, Beth suspiraba por el gran piano y Amy estaba ansiosa por ver las esculturas y los cuadros.
—Mamá, ¿por qué crees que al señor Laurence le molestó oÃr tocar a su nieto? —preguntó Jo, que sentÃa mucha curiosidad.