Mujercitas
Mujercitas —Dejaremos que Marmee piense que vamos a comprarnos algo para nosotras y asà le daremos una buena sorpresa. Tendremos que hacer las compras mañana por la tarde, Meg; todavÃa hay mucho que preparar para la representación de Nochebuena —dijo Jo mientras caminaba de un extremo a otro de la sala con las manos en la espalda, mirando hacia el techo.
—Este será el último año que actúe con vosotras, ya soy demasiado mayor para estas cosas —observó Meg, que seguÃa tan entusiasmada como siempre ante la idea de disfrazarse.
—Mientras puedas lucir un traje largo blanco, llevar la melena suelta y joyas de papel dorado, no lo dejarás. Te conozco. Eres la mejor actriz que tenemos, y si te retiras de los escenarios será el fin de todo esto —concluyó Jo—. Esta noche tenemos que ensayar. Amy, acércate. Repasemos la escena del desmayo porque no la haces con naturalidad, estás más rÃgida que un palo.