Mujercitas
Mujercitas —Señor presidente, caballeros —comenzó adoptando el tono y la actitud de un parlamento ario—, deseo proponer la admisión de un nuevo miembro, alguien que merece tan alto honor, lo agradecerÃa con toda el alma, aumentarÃa el interés de nuestro club, mejorarÃa la calidad literaria del periódico y aportarÃa alegrÃa y buenos modales. Propongo que el señor Theodore Laurence sea miembro honorario del C. P. Venga, ¡admitámosle!
El repentino cambio de tono de Jo hizo reÃr a las muchachas, pero todas se mostraron nerviosas y nadie se atrevió a comentar nada mientras Snodgrass volvÃa a tomar asiento.
—Lo someteremos a votación —anunció el presidente—. Quienes estén a favor que digan «sû.
Snodgrass pronunció un sonoro «sû, al que siguió, para sorpresa de todas, otro más tÃmido de Beth.
—Los que estén en contra que digan «no».
Meg y Amy estaban en contra, y el señor Winkle se levantó y dijo con suma elegancia:
—No queremos muchachos; solo saben burlarse y molestar. Éste es un club de damas y queremos que siga siéndolo.
—Mucho me temo que se reirÃa de nuestro periódico y se burlarÃa de nosotras —apuntó Pickwick estirando el bucle que le caÃa sobre la frente como hacÃa siempre que se sentÃa indecisa.