Mujercitas
Mujercitas La gente que compra todas esas cosas hechas no sabe lo que se pierde, porque las tareas del hogar son mucho más bellas cuando las llevan a cabo unas manos amorosas. La casa de Meg era una excelente prueba de ello porque todo, desde el rodillo hasta el jarrón de plata que decoraba la mesa de la sala, lo habÃan escogido con amor y ternura.