Mujercitas

Mujercitas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡Cuántos momentos felices pasaban haciendo sus planes! ¡Cuántas veces iban de compras, con solemnidad, para terminar con un divertido cúmulo de objetos sin sentido, cómo se reían a costa de los saldos ridículos con que se hacía Laurie! La afición a las bromas del joven era tal que, aun estando a punto de terminar sus estudios universitarios, se comportaba como un niño. Entre sus últimas ocurrencias figuraba el llevar en su visita semanal a la joven pareja un objeto nuevo, útil e ingenioso. Así, les había regalado una bolsa de fantásticas pinzas para la ropa, un magnífico rallador de nuez moscada que se rompió la primera vez que intentaron usarlo, un limpiador para cuchillos que los estropeó todos, un cepillo que, en lugar de limpiar las alfombras, les arrancaba la lana, un jabón que prometía ahorrar trabajo y que, en realidad, despellejaba las manos; colas infalibles que solo pegaban bien los dedos del iluso comprador, y toda clase de objetos de hojalata, desde una hucha para guardar las monedas sueltas hasta una magnífica caldera pensada para limpiar distintos enseres con vapor, pero que corría el riesgo de estallar en pleno proceso.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker