Mujercitas
Mujercitas Aprovecharé que las más jóvenes están reunidas dando un último repaso a sus sencillos atuendos para comentar cómo ha cambiado su aspecto en los últimos tres años; sin duda, todas están en su mejor momento.
La figura de Jo es mucho menos angulosa, y ahora camina, si no con gracia, cuando menos con soltura. Le ha crecido el cabello y suele recogérselo en una gruesa cola de caballo, que favorece mucho más a la pequeña cabeza que corona su espigado cuerpo. Sus mejillas morenas tienen un toque lozano de color, y sus ojos, un brillo suave; en un dÃa como éste, se esmera por refrenar su afilada lengua para no pronunciar más que comentarios amables.
Beth está ahora más delgada, pálida y callada que nunca. Sus hermosos y tiernos ojos parecen más grandes y su mirada tiene una expresión que genera tristeza en quien la ve, aun cuando ella no la sienta. Se dirÃa que la sombra del dolor planea con patética paciencia sobre el joven rostro. Pero Beth casi nunca se queja; al contrario, suele hablar esperanzada de una «pronta mejorÃa».