Mujercitas
Mujercitas —Siento mucho que te hayas llevado un disgusto, querida, pero hicimos lo que pudimos por complacerte —dijo la señora March en tono maternal y apesadumbrado.
—Estoy contenta. Logré lo que me propuse hacer y no es culpa mÃa si las cosas no salieron como esperaba. Ése es mi consuelo —dijo Amy con un ligero temblor en la voz—. Os agradezco mucho a todas vuestra ayuda y aún os estarÃa más agradecida si no volviésemos a hablar de este asunto durante un mes por lo menos.
Nadie sacó el tema en meses, pero a partir de entonces el uso del término fête provocaba una sonrisa general, y el dÃa del cumpleaños de Amy, Laurie le regaló, a modo de amuleto, una langosta de coral para la cadena del reloj.
