Mujercitas
Mujercitas Feliz Año Nuevo a todos, querida familia, lo que, claro está, incluye también al señor Laurence y a un jovencito llamado Teddy. No sabéis la alegrÃa que me dio recibir vuestro paquete de Navidad. No llegó hasta la tarde, cuando ya no esperaba nada. La carta me la entregaron por la mañana, pero no mencionabais el paquete, supongo que porque querÃais darme una sorpresa, y me sentà algo triste porque pensé que os habÃais olvidado de mÃ. Después de cenar, me fui a mi habitación, un poco abatida, y cuando me trajeron el enorme paquete, baqueteado y cubierto de barro, lo abracé y me puse a dar saltos de alegrÃa. Era como estar en casa. Me senté en el suelo y leÃ, miré, comÃ, reà y lloré como una tonta. Los regalos eran justo lo que necesitaba y me llegó al corazón que los hubieseis hecho en lugar de comprarlos. El tintero de Beth es magnÃfico, y la caja con pan de jengibre duro que me mandó Hannah, un verdadero tesoro. Usaré las manoplas que me enviaste, Marmee, y leeré los libros que me indica papá. Gracias a todos. ¡Besos y más besos!
