Mujercitas
Mujercitas —Me referÃa a si me concedÃas el primer baile. ¿Me harás ese honor?
—Para bailar contigo tendré que declinar la invitación del conde. Es un bailarÃn maravilloso, pero seguro que lo comprende porque sabe que somos viejos amigos —dijo Amy, segura de que mencionar al conde le servirÃa para que Laurie la tomara más en serio.
Sin embargo, lo único que consiguió oÃr de boca de Laurie fue lo siguiente:
—Es un buen muchacho, pero algo bajo para acompañar a «una hija de dioses, divinamente alta y más divinamente rubia».