Ocho primos
Ocho primos Alargo una mano mientras hablaba, y Rosa tendió tÃmidamente su mano, y la zarpa morena del cacique se cerró sobre la presa blanca, reteniéndola en tanto que seguÃa con las presentaciones.
—Hemos venido con todos los aprestos, pues siempre nos vestimos de gala para las grandes ocasiones. Confiamos que te guste. Y ahora te iré diciendo quiénes son todos, para entrar en relación. Este más grande es el PrÃncipe Carlos, hijo de la tÃa Clara. Este más viejo es Mac, él come libros, al que en virtud de sus aficiones llamamos Gusano. Esta dulce criatura es Esteban el Dandy. MÃrale los guantes y el moño, por favor. Ahà están también los retoños de la tÃa Juana, y mejor par no existe en el mundo. Estos son los mocosuelos, mis hermanos, Geordie, Will y Jamie, el bebé. Ahora, muchachos, un paso al frente y a demostrar educación.
A esta orden, con gran desconcierto de Rosa, aparecieron seis manos más, y era evidente que no tenÃa más remedio que estrecharlas todas. Fue un momento crucial para la niña vergonzosa; pero recordando que eran sus parientes en plan de visita, se esforzó por corresponder al saludo cordialmente.