Ocho primos

Ocho primos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Concluída esta impresionante ceremonia, el clan rompió filas, y al instante estuvieron invadidos por chicos ambos cuartos. Rosa se refugio presurosa al abrigo de un sillón y allí permaneció sentada, mirando a los invasores y preguntándose si su tía iría a rescatarla.

Como si sobre ellos pesase la obligación de cumplir un deber, aunque algo oprimidos por esa misma razón, cada uno de los chicos se detuvo junto a su sillón al pasar corriendo, formulo una observación breve seguida por una respuesta más breve aún, y se alejo con expresión de alivio.

El primero fue Archie, que se apoyó en el respaldo del sillón y dijo en tono paternal:

—Me alegra que hayas venido, prima, y confío que te resultará muy alegre el hormiguero de las tías.

—Creo que sí.

Mac sacudió la cabeza para quitarse el cabello de los ojos, tropezó en un taburete y preguntó bruscamente:

—¿Has traído libros?

—Cuatro cajones llenos. Están en la biblioteca.

Mac desapareció del cuarto y Esteban, adoptando una postura que ponía bien de relieve su vestimenta, dijo con una sonrisa afable:

—Nos apenó no verte el miércoles pasado. Confío que habrás mejorado del resfrío.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker