Ocho primos

Ocho primos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y en aquel instante ambos, muy acompasados y ceremoniosos, se fueron marchando militarmente, al tiempo en que el pequeño Jamie inquiría con infantil soltura:

—¿Me has traído algo lindo?

—Sí, mucho dulce contestó. Rosa, oído lo cual Jamie se le trepó en las rodillas, estampándole en las mejillas un beso sonoro y anunciando a voz en cuello que la quería muchísimo.

Este procedimiento sorprendió un tanto a Rosa, pues los otros chicos miraban y reían, y en su turbación dijo apresuradamente al pequeño usurpador:

—¿Has visto el circo?

—¿Dónde? ¿Cuándo? —preguntaron todos a uno, rebosantes de entusiasmo.

—Pasó justo antes de que ustedes llegaran. Por lo menos, pensé que sería un circo, pues vi un carro negro y rojo y un montón de caballitos, y…

No siguió, pues la gritería general le forzó a detenerse, y Archie explicó en mitad de sus risas:

—Era nuestro nuevo cochecito y las jacas de Shetland. Vas a tener que ver más veces ese circo, mi estimada prima.

—Pero habían muchos, corrían velozmente, y el carro era muy rojo —balbuceó Rosa, procurando enderezar su error.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker