Divina Comedia
Divina Comedia PROEMIO DEL PURGATORIO. INVOCACIÓN. LAS CUATRO ESTRELLAS. CATÓN, GUARDIÁN DEL PURGATORIO
Contemplan el cielo iluminado por Venus y en el que destacan cuatro estrellas, cuando encuentran a Catón, que, extrañado por el sentido que llevan los viajeros, pide una explicación, que le da Virgilio. Tras aconsejar a Dante que se purifique, les deja paso franco y desaparece.
Ahora la navecilla de mi ingenio, que deja en pos de sí un mar tan cruel, desplegará las velas para navegar por mejores aguas; y cantaré aquel segundo reino, donde se purifica el espíritu humano y se hace digno de subir al Cielo. Resucite aquí, pues, la muerta poesía, ¡oh, santas Musas!, pues que soy vuestro. Y realce Calíope mi canto, acompañándolo con aquella voz que produjo tal efecto en las desgraciadas urracas que desesperaron de alcanzar su perdón[1].
