Divina Comedia
Divina Comedia PRIMER CÍRCULO: EL LIMBO. NIÑOS INOCENTES, PATRIARCAS Y HOMBRES ILUSTRES DE LA ANTIGÜEDAD
Recuperado de su desmayo, Dante se encuentra al otro lado del río. Siguiendo a Virgilio llega al Limbo, residencia de ultratumba de los no bautizados y de los paganos virtuosos. Virgilio cuenta la bajada de Cristo a los infiernos. Después visitan a los grandes hombres de la antigüedad, héroes, poetas y sabios.
Interrumpió mi profundo sueño un trueno tan fuerte que me estremecí como hombre a quien se despierta a la fuerza. Me levanté y, dirigiendo una mirada en derredor mío, fijé la vista para reconocer el lugar en que me hallaba. Vime junto al borde del triste valle, abismo de dolor, en que resuenan infinitos ayes confundidos en un solo fragor. El abismo era tan profundo, oscuro y nebuloso que en vano fijaba mis ojos en su fondo, pues no distinguía cosa alguna.
—Ahora descendamos allá abajo, al tenebroso mundo —me dijo el Poeta, muy pálido—; yo iré primero, tú el segundo.
Yo, que había advertido su palidez, le respondí:
—¿Cómo he de ir yo, si tú, que sueles desvanecer mis incertidumbres, te atemorizas?
Y él repuso:
