Divina Comedia
Divina Comedia SÉPTIMO CÍRCULO: LA LUJURIA. EL ÁNGEL DE LA PUREZA. PASO A TRAVÉS DE LAS LLAMAS. ASCENSO AL PARAÍSO TERRENAL. ÚLTIMAS PALABRAS DE VIRGILIO
Para salir del séptimo círculo han de atravesar las llamas. Dante vence su miedo cuando Virgilio le recuerda que aquel fuego es lo último que lo separa de Beatriz. Se ha hecho de noche y mientras duerme, sobreviene a Dante un nuevo sueño. Llegados al Paraíso terrenal, Virgilio se despide.
El Sol estaba ya en aquel punto desde donde lanza sus primeros rayos sobre la ciudad en que se derramó la sangre de su Hacedor; el Ebro caía bajo el alto signo de Libra y las ondas del Ganges eran caldeadas al empezar la hora de nona[186], de modo que donde estábamos terminaba el día, cuando se nos apareció el placentero Ángel de Dios, que, apartado de la llama, se puso en la orilla a cantar «Beati mundo corde[187]», en voz bastante más viva que la nuestra. Después dijo:
—No se sigue adelante, almas santas, si el fuego no os muerde antes; entrad en él y no os hagáis sordas al cántico que llegará hasta vosotras.
