Divina Comedia
Divina Comedia —El amor en que me abraso todavÃa[192] por la virtud que me siguió hasta la palma del martirio y hasta mi salida de la vida, quiere que te hable, a ti que con ella te deleitas, siéndome por lo mismo grato que me digas lo que la Esperanza te promete.
Yo le contesté:
—Las nuevas y las antiguas Escrituras prefijan el término a que deben aspirar las almas a quienes Dios ha concedido su amistad, y ese término lo veo ahora tal cual es. IsaÃas dice que cada una de ellas vestirá en su patria un doble ropaje, y su patria es esta dulce vida. Y tu hermano nos manifiesta más claramente esta revelación, allà donde trata de las blancas vestiduras[193].