Divina Comedia
Divina Comedia Entonces vi cubrirse todo aquel Cielo de aquel color que comunica el Sol por la mañana y por la tarde a las nubes opuestas a él; y cual mujer honesta que, segura de sí misma, se ruboriza tan sólo al escuchar las faltas ajenas, así vi yo a Beatriz cambiar de aspecto. Un eclipse semejante creo que fue el que hubo en el cielo cuando la Pasión del Poder supremo. Después, con voz tan alterada igual a la alteración de su semblante, continuó en estos términos: