Divina Comedia
Divina Comedia Así como nuestro aire hace caer hacia la Tierra copos de helados vapores en los meses de invierno, de igual modo vi nevar hacia arriba aquel éter puro, y despedir hacia lo alto los vapores triunfantes que allí se habían detenido con nosotros. Mi vista seguía sus semblantes y los siguió hasta que la mucha distancia me impidió ir más adelante; por lo cual mi Dama, reparando que había cesado de mirar hacia arriba, me dijo:
—Baja la vista y advierte cuánto has girado.