Divina Comedia
Divina Comedia —De aquel punto depende el Cielo y toda la Naturaleza. Mira aquel cÃrculo que está más próximo a él y sabe que su movimiento es tan rápido a causa del ardiente amor que lo impulsa.
Le contesté:
—Si el mundo estuviera dispuesto en el orden en que veo esas ruedas, tu explicación me hubiera satisfecho; pero en el mundo sensible se pueden ver las cosas tanto más rápidas cuanto más apartadas están de su centro: Asà es que, si mi deseo debe tener fin en este maravilloso y angélico templo, cuyos únicos confines son el amor y la luz, necesito todavÃa oÃr cómo es que el modelo y la copia no van del mismo modo, porque yo en vano reflexiono en ello[216].
—Si tus dedos no bastan para deshacer este nudo, no es maravilla: ¡tan sólido se ha hecho por no haber sido tocado[217]!.
Asà me dijo mi Dama. Después añadió: