La Divina Comedia
La Divina Comedia que cuando fui arrancado en la otra vida.
Yo no puedo ocultar lo que preguntas:
aquí estoy porque fui en la sacristía
ladrón de los hermosos ornamentos,
y acusaron a otro hombre falsamente;
mas porque no disfrutes al mirarme,
si del lugar oscuro tal vez sales,
abre el oído y este anuncio escucha:
Pistoya de los negros enflaquece:
luego en Florencia cambian gente y modos.
De Val de Magra Marte manda un rayo
rodeado de turbios nubarrones;
y en agria tempestad impetuosa,
sobre el campo Piceno habrá un combate;
y de repente rasgará la niebla,
de modo que herirá a todos los blancos.
¡Esto te digo para hacerte daño!»