La Divina Comedia
La Divina Comedia gozan del orden que él nos ha dispuesto.
Y nos ha sido dado este destino
que tan bajo parece, pues quebramos
nuestros votos, que en parte fueron vanos.»
Y dije: «En vuestros rostros admirables
un no sé qué divino resplandece
que vuestra imagen primera transmuta:
por ello en recordar no estuve pronto;
pero ahora me ayuda lo que has dicho,
y ya te reconozco fácilmente.
Mas dime: los que estáis aquà gozosos
¿deseáis un lugar que esté más alto
y ver más y ser más de Dios amigos?»
Sonrió un poco con las otras sombras;
y luego me repuso tan alegre,
cual si de amor ardiera al primer fuego:
«Aquieta, hermano, nuestra voluntad
la caridad, haciendo que queramos
sin más ansiar, aquello que tenemos.
Si estar más elevadas deseásemos,
este deseo serÃa contrario
a lo que quiere quien aquà nos puso;
lo cual, como verás, es imposible,
si estar en caridad aquà es necesse
y consideras su naturaleza.
Esencial es al bienaventurado
con el querer divino conformarse,