La Divina Comedia
La Divina Comedia Entre dos platos, igualmente ricos
y distantes, por hambre morirÃa
un hombre libre sin probar bocado;
asà un cordero en medio de la gula
de fieros lobos, por igual temiendo;
y asà estarÃa un perro entre dos gamos:
No me reprocho, pues, si me callaba,
de igual modo suspenso entre dos dudas,
porque era necesario, ni me alabo.
Callé, pero pintado mi deseo
en la cara tenÃa, y mi pregunta,
era asà más intensa que si hablase.
Hizo Beatriz lo mismo que Daniel
cuando aplacó a Nabucodonosor
la ira que le hizo cruel injustamente;
Y dijo: «Bien conozco que te atraen
uno y otro deseo, y preocupado
tú mismo no los dejas que se muestren.
Te dices: "Si perdura el buen deseo,
la violencia de otros, ¿por qué causa
del mérito recorta la medida?"
También te causa dudas el que el alma
parece que se vuelva a las estrellas,
siguiendo la doctrina de Platón.
Estas son las cuestiones que en tu velle
igualmente te pesan; pero antes
la que tiene mas hiel he de explicarte.
