La Divina Comedia
La Divina Comedia porque al cerrar el pacto Dios y el hombre
se hace holocausto de aquel gran tesoro,
que antes te dije; y lo hace un acto suyo.
¿Así pues qué reparo se hallaría?
Si piensas que usas bien lo que ofreciste,
con latrocinios quieres dar limosna.
Ya lo más importante te he explicado;
mas puesto que la Iglesia los dispensa
y esto a lo que te digo contradice,
en la mesa es preciso que aún te sientes,
pues el seco alimento que comiste,
para su digestión requiere ayuda.
Abre tu mente a lo que te revelo
y guárdalo bien dentro; pues no hay ciencia
si lo que has aprendido no retienes.
Dos cosas intervienen en la esencia
de este gran sacrificio: una es la cosa
que se ofrece; y la otra el pacto mismo.
Esta segunda nunca se cancela
si no es cumplida; y con respecto a ella
antes te hablé con toda precisión:
por ello los hebreos precisaron
el seguir ofreciendo, aunque la ofrenda
se pudiera cambiar, como ya sabes.
La otra, que te mostré como materia,
bien puede ser de un modo que no hay yerro
si por otra materia se permuta.