La Divina Comedia
La Divina Comedia que a leones más fuertes han vencido.
¡Muchas veces los hijos han llorado
por las culpas del padre, y no se crea
que Dios cambie su emblema por las lises!
Esta pequeña estrella se engalana
de los buenos espÃritus activos
para que fama y honra les alcance;
y cuando a esto dirigen sus deseos,
desviándose asÃ, más apagados
del verdadero amor los rayos sienten.
Mas comparar los méritos y el premio
de nuestra dicha también forma parte,
no viéndolos mayores ni menores.
Tal nos endulza la viva justicia
el afecto, y por ello no se puede
ya a la malicia nunca desviarlo.
Diversas voces cantan dulces notas;
tal los diversos grados de esta vida
dulce armonÃa en estas ruedas forman.
Y dentro de esta perla en la que estamos
luce la luz de Romeo, de quien
fue su gran obra mal agradecida.
Pero sus enemigos provenzales
no rÃen; pues camina erradamente
el que se duele del bien de los otros.
Cuatro hijas tuvo, y las cuatro reinaron,
Raimundo Berenguer, y esto lo hizo