La Divina Comedia
La Divina Comedia la divina bondad que el mundo sella,
de proceder por todos sus caminos
gustó para volvernos a lo alto.
Y entre la última noche y el primero
de los dÃas, un hecho tan sublime
por uno y otro, ni hubo ni lo habrá:
pues fue más generoso al darse él mismo,
para hacer digno al hombre de elevarse,
Dios, que si hubiera sólo perdonado;
y ningún otro modo le bastaba
a la justicia, si el Divino Hijo
no se hubiese humillado al encarnarse.
Ahora para calmar cualquier deseo,
vuelvo para aclararte sólo un punto
para que puedas, como yo, entenderlo.
Tú dices: "Veo el fuego, y veo el agua,
la tierra, el aire y sus combinaciones
que se corrompen y que duran poco;
y creadas han sido sin embargo;
por lo que, si es verdad lo que me has dicho
de corrupción debieran verse libres."
Los ángeles, hermano, y este puro
paÃs en el que estamos, fueron hechos
tal como son, en su entera existencia;
pero los elementos que has nombrado
y aquellas cosas que proceden de ellos
de creada potencia toman forma.