La Divina Comedia
La Divina Comedia mas antes que el Gascón engañe a Enrique,
de su virtud veremos los fulgores,
despreciando la playa y las fatigas.
Y sus magnificencias tan famosas
serán entonces, que sus enemigos
no podrán evitar el referirlas.
Pon la esperanza en él y en sus mercedes;
por él será cambiada mucha gente,
mudando condición rico y mendigo;
y llevarás escrito sin decirlo
en tu memoria de él»; y dijo cosas
que no creyese aun quien las escuchara.
Dijo después: «La explicación es esto
de lo que te fue dicho; ve las trampas
que se esconden detrás de pocos años.
Mas no quiero que envidies a tu gente,
pues sabrás que tu vida se enfutura
más allá que el castigo de su infamia.»
Cuando al callar mostró que concluido
ya había el alma santa el entramado
de la tela en que yo puse la urdimbre,
yo comencé lo mismo que el que anhela,
en la duda, el consejo de personas
que ven y quieren rectamente y aman:
«Bien veo padre mío, cómo aguija
contra mí el el tiempo, para darme un golpe
tal, que es más grave a quien más se descuida;