La Divina Comedia

La Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CANTO XIX

Apareció ante mí la bella imagen

con las alas abiertas, que formaban

las almas agrupadas en su dicha;

un rubí parecía cada una

donde un rayo de sol ardiera tanto,

que en mis ojos pudiera reflejarse.

Y lo que debo de tratar ahora

ni referido nunca fue, ni escrito,

ni concebido por la fantasía;

pues vi y también oí que hablaba el pico,

y que la voz decía «mío» y «yo»

y debía decir «nuestro» y «nosotros».

Y comenzó: «Por ser justo y piadoso

estoy aquí exaltado a aquella gloria

que vencer no se deja del deseo;

y dejé tan completa mi memoria

en la tierra, que abajo los malvados

aun sin seguir su ejemplo, la veneran.»

Como un solo calor de muchas brasas,

de entre muchos amores, de igual modo,

salía un solo son de aquella imagen.

Y entonces respondí. «Oh perpetuas flores

de la alegría eterna, que uno sólo

me hacéis aparecer vuestros aromas,

aclaradme, espirando, el gran ayuno

que largamente en hambre me ha tenido,

pues ningún alimento hallé en la tierra.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker