La Divina Comedia

La Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cierto que quien conmigo sutiliza,

si sobre él no estuviera la Escritura,

su dudar llegaría hasta el asombro.

¡Oh animales terrenos! ¡Mentes zafias!

La voluntad primera, por sí buena,

de sí, que es sumo bien, nunca se mueve.

Sólo es justo lo que a ella se conforma:

ningún creado bien puede atraerla,

pero aquella, espiendiendo, los produce.»

Igual que sobre el nido vuela en círculos

tras cebar a sus hijos la cigüeña,

y como la contempla el ya cebado;

hizo así, y yo los ojos levanté,

esa bendita imagen, que las alas

movió impulsada por tantos espíritus.

Dando vueltas cantaba, y me decía:

«Lo mismo que mis notas, que no entiendes,

tal es el juicio eterno a los mortales.»

Al aquietarse las lucientes llamas

del Espíritu Santo, aún en el signo

que a Roma hizo temible en todo el mundo,

volvió a decir aquél: «No sube a este

reino, quien no creyera en Cristo, antes

o después de clavarle en el madero.

Mas sabe: muchos gritan "¡Cristo, Cristo!"

y estarán en el juicio menos prope

de aquel, que otros que a Cristo no conocen;


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker