La Divina Comedia
La Divina Comedia verla en la sepultura desearÃa.
Asà se vuelve negra la piel blanca
en el rostro de aquella hermosa hija
de quien lleva la noche y trae el dÃa.
Y tú, para que de esto no te asombres,
piensa que no hay quien en la tierra mande;
y asà se pierde la humana familia.
Mas antes de que enero desinvierne,
por la centésima parte olvidada,
de tal manera rugirán los cielos,
que la tormenta que tanto se espera,
donde la popa está pondrá la proa,
y asà la flota marchará derecha;
y tras las flores vendrán buenos frutos.