La Divina Comedia

La Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

y me volví con ganas redobladas

de poder preguntar a mi señora

las cosas que a mi mente sorprendían.

Una cosa quería y otra vino:

creí ver a Beatriz y vi a un anciano

vestido cual las gentes glorïosas.

Por su cara y sus ojos difundía

una benigna dicha, y su semblante

era como el de un padre bondadoso.

«¿Dónde está ella?» Dije yo de pronto.

Y él: «Para que se acabe tu deseo

me ha movido Beatriz desde mi Puesto:

y si miras el círculo tercero

del sumo grado, volverás a verla

en el trono que en suerte le ha cabido.»

Sin responderle levanté los ojos,

y vi que ella formaba una corona

con el reflejo de la luz eterna.

De la región aquella en que más truena

el ojo del mortal no dista tanto

en lo más hondo de la mar hundido,

como allí de Beatriz la vista mía;

mas nada me importaba, pues su efigie

sin intermedio alguno me llegaba.

«Oh mujer que das fuerza a mi esperanza,

y por mi salvación has soportado

tu pisada dejar en el infierno,


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker