El Zarco. La Navidad en las montanas
El Zarco. La Navidad en las montanas Juárez se levantó y alargó la mano al terrible justiciero.
Al ver a aquellos dos hombres, pequeños de estatura, el uno frente al otro, el uno de frac negro, como acostumbraba entonces Juárez, el otro de chaquetón también negro; el uno moreno y con el tipo de indio puro, y el otro amarillento, con el tipo del mestizo y del campesino; los dos serios, los dos graves, cualquiera que hubiera leÃdo un poco en lo futuro se habrÃa estremecido. Era la ley de la salud pública armando a la honradez con el rayo de la muerte.