El Zarco. La Navidad en las montanas
El Zarco. La Navidad en las montanas Contestóme que con mucho placer satisfaría mi curiosidad, pues no había nada en su vida que debiera ocultarse; y que, por el contrario, justamente para deshacer en mi ánimo la prevención desfavorable que pudiera haberme producido el saber que era español y cura, pues conocía bastantemente nuestras preocupaciones a ese respecto, muy justas algunas veces, se alegraba de poder referirme en los primeros instantes de nuestro conocimiento algo de su vida, mientras llegábamos al pueblecillo, que ya estaba próximo.