El Zarco. La Navidad en las montanas
El Zarco. La Navidad en las montanas Un pastor, comiendo sopas,
en el aire divisó
un ángel que le decía:
Ya ha nacido el Redentor.
Todos le llevan al niño;
yo no tengo qué llevarle;
las alas del corazón
que le sirvan de pañales.
Todos le llevan al niño;
yo también le llevaré
una torta de manteca
y un jarro de blanca miel.
Una pandereta suena;
yo no sé por dónde va;
camina para Belén
hasta llegar al portal.
Al ruido que llevaba,
el santo José salió;
no me despertéis al Niño,
que ora poco se durmió.
Pero los siguientes, por su carácter melancólico, me agradaron mucho:
Una gitana se acerca
al pie de la Virgen pura,
hincó la rodilla en tierra
y le dijo la ventura.
«Madre del Amor hermoso,