El Improvisador

El Improvisador

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Grita todo lo que quieras! —continuó con su voz apagada—. ¡Que vengan a ayudarte, pues que tú solo no te atreves a enfrentarte ni a una persona sola! ¡Antes de que me aten las manos, tú estarás muerto! —me entregó una pistola—. ¡Venga, dispárame, o seré yo quien te mate a ti! —y me arrastró con él hacia el exterior, yo tenía en la mano la pistola que me había dado, con la que me defendía de él.

—¡Ella te ama a ti! ¡Y con orgullo pretendes demostrárselo a todos los romanos, y a mí, a quien engañaste con traicioneras zalamerías, aunque jamás te di pie para ello!

—¡Estás enfermo, Bernardo! ¡Estás loco, no te acerques! —intentó arrojarse sobre mí y yo lo empujé para apartarle… entonces oí el disparo, mi mano temblaba, todo estaba lleno de humo a mi alrededor, pero un extraño suspiro, grito no puedo llamarlo, llegó hasta mis oídos, hasta mi corazón… ¡Mi pistola se había disparado, Bernardo yacía ante mí sobre un charco de sangre! Igual que un sonámbulo seguía yo con la pistola bien sujeta entre mis dedos; sólo entonces oí voces que provenían de la gente de la casa, y oí el grito de Annunziata:

—¡Cielo Santo! —vi ante mí a Annunziata y a la anciana señora, y me di cuenta de la desgracia que acababa de suceder.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker