El Improvisador
El Improvisador El vino de Falerno derramó perlas en el vaso, Santa chocó su copa con la mÃa, y dijo con una mirada extraña: «¡Por tiempos mejores!».
—¡Por tiempos mejores! —repitió Federigo—. ¡Ya vendrán! ¡Pero no hay que rendirse jamás!
Maretti también chocó su vaso con los nuestros, y asintió con la cabeza:
—¡Por tiempos mejores! —Santa rió a carcajadas y me dio una palmadita en la mejilla.