El Improvisador
El Improvisador —Cristo se hizo hombre como nosotros y bajó al infierno con los condenados. ¡Lo divino debe mezclarse con lo terrenal, y de ello surgirá un fruto espléndido!… menuda conferencia es la que te estoy soltando para empezar. Claro que tenÃa que darte una, lo habÃa prometido, pero creo que era sobre otro tema. Cómo es que el señor ha abandonado a sus amigos. En tres dÃas no ha ido a casa del Podestà . ¡Eso está feo, está muy feo por su parte! La familia está también enfadada. Tienes que ir allá hoy mismo y sujetarles el estribo como hizo Federico Barbarossa. ¡Tres dÃas sin aparecer por casa del Podestà ! ¿Pero qué te sucede?
—No me encontraba bien, no he salido…
—¡No, querido amigo, de eso nada! La otra noche estuviste viendo la ópera La regina di Spagna, donde actúa la pequeña Aurelia en el papel de un caballero, ¡un pequeño Orlando furioso! Pero esa experiencia no puede producirte canas, no es tan terrible. Sea lo que sea, hoy te vienes conmigo a comer a casa del Podestà . Estamos invitados, y he dado mi palabra de que te llevarÃa.