La clave de las llaves
La clave de las llaves A medida que investiga, Esquius se enfrenta a obstáculos iniciales, con múltiples personajes que lo engañan o intentan desviar su atención. Entre estos, figuras de la policía que no quieren que el caso avance y el propio jefe de la agencia que intenta intimidarlo. Aun así, Esquius sigue, intrigado por cada pieza del enigma.
Mientras Esquius avanza en el caso, empieza a descubrir que no es el único que está investigando la muerte de Mary. La policía, aparentemente desinteresada, parece tener órdenes de interferir en cada uno de sus movimientos. Cuando intenta acceder a ciertos registros, los permisos le son negados sin justificación clara, y varios oficiales le dan respuestas evasivas, como si todos estuvieran involucrados en una coreografía para hacerle tropezar.
En una de sus visitas a la comisaría para revisar un expediente, se topa con el inspector jefe. "¿A qué vienes ahora, Esquius? Este caso no es asunto tuyo," le advierte con un tono frío, mirándolo de arriba abajo. Esquius se mantiene firme. "Eso no es decisión tuya," replica. Pero el inspector se aproxima, demasiado cerca, su voz un susurro de advertencia: "Sigue metiendo las narices donde no te llaman, y ya veremos si consigues mantener tu agencia abierta."