Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Para ser justo, no era probable que funcionara. Si estuvieras en el Sol, apartando la mirada de él para buscar la mancha de luz más brillante que pudieras ver, te concentrarÃas probablemente en Mercurio, no en Venus. Mercurio es más pequeño que Venus, pero está mucho más cerca, asà que verÃas más luz.
—¿Por qué Venus? —murmuré. Pero entonces se me ocurrió una pregunta mejor—. ¿Cómo identificáis Venus?
¿Por qué se movÃan aleatoriamente? Mi teorÃa: por puro azar, cada pocos segundos, un astrófago pensaba que habÃa localizado Venus. Asà que se impulsaba en esa dirección. Pero entonces el momento pasaba y dejaba de impulsarse.
La clave tenÃa que estar en las frecuencias de luz. Mis chicos no se movÃan en absoluto en la oscuridad. Pero no se trataba solo del inmenso volumen de luz o habrÃan ido a por el led. TenÃa que existir alguna relación con la frecuencia de la luz.
Los planetas no solo reflejan luz. También la emiten. Todo emite luz. La temperatura del objeto define la longitud de onda emitida por la luz. Los planetas no son ninguna excepción. Asà que tal vez los astrófagos buscaban la longitud de onda infrarroja caracterÃstica de Venus. No serÃa tan brillante como la de Mercurio, pero serÃa diferente, un «color» distinto.
Una pequeña búsqueda en Google me dijo que la temperatura media de Venus era de 462 grados Celsius.