Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo)
Proyecto Hail Mary (Proyecto Fin del Mundo) Tenía un cajón lleno de bombillas de recambio para microscópicos y otro material de laboratorio. Cogí una y la conecté a una fuente de alimentación variable. Las bombillas incandescentes funcionan calentando el filamento hasta que este emite una luz visible. Eso ocurre a alrededor de 2500 grados Celsius. No necesitaba nada tan dramático. Solo necesitaba unos míseros 462 grados. Ajusté, aumentándola y disminuyéndola, la potencia que pasaba por la bombilla, observando con una cámara de infrarrojos, hasta que conseguí la frecuencia de luz exacta que deseaba.
Llevé todo el artefacto a mi armario de test, observé el monitor en el que aparecían mis niños y encendí el Venus artificial.
Nada. Absolutamente ningún movimiento de los gamberrillos.
—¿Qué queréis de mí? —pregunté.
Me saqué las gafas y las tiré al suelo. Tamborileé con los dedos en la mesa.
—Si fuera astrónomo, y alguien me mostrara una mancha de luz, ¿cómo sabría si es de Venus?
Respondí yo mismo.